SALUD

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RECORRE SECRETARIO DE SALUD LOS HOSPITALES DEL ISEM DE LA ZONA NORTE DE LA ENTIDAD
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Hace un público reconocimiento al personal médico, de enfermería y apoyo por su profesionalismo frente a la pandemia.
• Garantiza la dotación de insumos de protección personal para quienes laboran en la primera línea de batalla contra COVID-19.
 

Atlacomulco, Estado de México.- Para destacar el profesionalismo y entrega de médicos, enfermeras y personal de apoyo durante la pandemia por COVID-19, el Secretario de Salud del Estado de México, Gabriel O’Shea Cuevas, realizó un recorrido por los Hospitales Generales de Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso y Atlacomulco, donde destacó que son parte fundamental de la lucha que el sector lleva a cabo en todo el país.
 
A nombre del Gobernador Alfredo Del Mazo Maza, les hizo un público reconocimiento y subrayó que se han hecho múltiples esfuerzos como aumentar la capacidad hospitalaria y atender al mayor número de personas afectadas por este nuevo coronavirus, pero el principal mérito lo tienen los trabajadores de la salud que están en la primera línea de batalla.
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Agregó que de igual manera, se les ha dotado de los insumos y el equipo de protección personal a fin de garantizar su seguridad, pero lo más loable es el sacrifico que muchas veces han realizado al cubrir largas jornadas de trabajo, y nunca han bajado la guardia y eso habla de su compromiso con la sociedad.
 
En los tres nosocomios se reunió con el personal, donde los trabajadores le detallaron la forma en que están operando las unidades hospitalarias para atender a quienes han resultado positivos a COVID-19, pero sin desatender los demás servicios y al mismo tiempo, refrendaron su deber con la atención a la salud de la población.

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Por último, el titular de la Secretaría de Salud estatal comentó que la dependencia a su cargo garantiza la dotación de insumos, medicamentos y el equipo de protección personal, pues ellos son ejemplo de la vocación de servicio que tiene como principal objetivo salvaguardar el bienestar de los mexiquenses.

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EMITE IMSS RECOMENDACIONES PARA EL USO DE CUBREBOCAS EN NIÑOS
 
•        Deben ser supervisados por un adulto, a fin de monitorear su respiración en todo momento
 

Para disminuir el riesgo de contagio por COVID-19 es de suma importancia usar de manera adecuada el cubrebocas, sobre todo cuando es necesario salir de casa para realizar alguna actividad esencial. Esto incluye también a la población infantil.
La doctora Gema Martínez Carbajal, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital General Regional (HGR) No. 220 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la Oficina de Representación Estado de México Poniente, indicó que es de suma importancia vigilar que los menores no lo toquen mientras lo portan, que cubra nariz y boca, además de realizar la higiene de manos correspondiente antes y después de usarlo.
 
Destacó que  el uso de cubrebocas no es recomendable en menores de dos años, ya que sus vías respiratorias son más estrechas, lo que aumenta el riesgo de asfixia. Los niños mayores de esta edad pueden utilizarlo, solo si es estrictamente necesario salir de casa, y deben ser supervisados por un adulto, a fin de monitorear su respiración en todo momento.
 
“El riesgo de contagio en niños es igual que en los adultos si no se respetan las medidas preventivas de sana distancia, lavado de manos frecuente, y si se acude a lugares de concurrencia o se establece contacto con personas enfermas”, explicó la especialista en pediatría. Reiteró que la efectividad del cubrebocas dependerá del uso adecuado del mismo.
 
Sugirió utilizar preferentemente mascarilla quirúrgica o de tela para niños, ya que permite adaptarla al rostro. Indicó que los pacientes pediátricos con alguna enfermedad crónica deben utilizar mascarilla KN95 para reducir al mínimo la posibilidad de contagio y poner en riesgo su salud.
 
Finalmente, la doctora Martínez Carbajal reiteró que para generar seguridad y confianza en los pequeños, se debe explicar la importancia de su uso como un medio para la protección de su salud.
 
 
Especialistas en salud, política social y economía presentaron un reporte sobre lo que está significando y las repercusiones de la pandemia de COVID-19, haciendo un análisis sobre las acciones que se toman desde el poder y diagnosticando si estamos a tiempo de tomar alternativas para evitar un daño menor.
 
Les compartimos el informe completo, el comunicado de prensa, una nota sobre quienes integran la organización Signos Vitales y un resumen ejecutivo del reporte.
 

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La pandemia de COVID-19 está fuera de control, con enormes costos de salud, económicos y sociales que perdurarán años
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●        Ante la tardía e ineficiente respuesta de las autoridades mexicanas, las defunciones de personal médico y sanitario en México son más del doble que en Brasil y 5 veces más que en China o el Reino Unido. Representan al menos al menos el 21% del total de contagios registrados en el país.
 
●        En mayo dejaron de tener ingresos 12 millones de personas, 12.2 millones de miembros de la clase media caerán en pobreza, y para fines de 2020 habrá cerca de 95 millones de personas en pobreza, y más carencia alimentaria, expone el informe ‘La pandemia de COVID-19 en México, La dimensión de la tragedia’.
●        Signos Vitales urge a prestar atención inmediata al intento del poder presidencial discrecional para ejercer el presupuesto federal, a la estrategia de seguridad pública basada en su militarización con pocos resultados tangibles, y el aumento de refinación de petrolíferos está generando externalidades negativas en materia ambiental y de salud, entre otras alertas de vital importancia.

 
En el contexto de incertidumbre y de una narrativa gubernamental contradictoria sobre el desarrollo y las consecuencias a corto, mediano y largo plazo de la pandemia de la COVID-19 en México, la asociación de la sociedad civil Signos Vitales[1] presentó su segundo informe, ‘La pandemia de COVID-19 en México, La dimensión de la tragedia’, con el que da continuidad a su labor de dar luz a la realidad nacional a través de la recopilación de  datos y la generación de diagnósticos con el objetivo de disminuir las asimetrías de la información entre entidades e instituciones gubernamentales, para así evaluar si las decisiones que se están tomando desde el gobierno son las adecuadas.
 
En la presentación participaron Ma. Amparo Casar, Presidenta Ejecutiva de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Salomón Chertorivski, Presidente del Consejo Consultivo Ciudadano Nacional de Movimiento Ciudadano 'Pensando en México’, Graciela Teruel, Directora del Instituto de Investigaciones sobre Desarrollo Sustentable y Equidad Social (EQUIDE), Luis Foncerrada, Asesor Económico de American Chamber/México, así como. Enrique Cárdenas y Carlos Lascurain, Presidente y Director Ejecutivo de Signos Vitales, respectivamente, todos ellos miembros de los Comités que integran Signos Vitales y respaldan la labor de la asociación con sus largas trayectorias y experiencias profesionales.
 
El informe está compuesto por un análisis de la gestión de gobierno y los efectos de corto plazo de la pandemia de la COVID-19, al que se suma el diagnóstico de Signos Vitales en torno a temas que, por su importancia, trascendencia y urgente necesidad de atención, se consideran ‘alertas’ para México.
 
‘La pandemia de COVID-19 en México, La dimensión de la tragedia’ da cuenta de que a lo largo de la pandemia, desde la declaración de la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo de 2020, el gobierno mexicano ha proporcionado mensajes contradictorios entre el presidente de la República y las autoridades de la Secretaría de Salud, asumiendo una falsa encrucijada entre lo sanitario y lo económico, al considerar que la aplicación estricta de medidas de distanciamiento social  atentaría en contra de la actividad económica del país, por lo que dichas medidas no se aplicaron a tiempo y, por lo tanto no se evitó la proliferación de los contagios: fue hasta el 30 y 31 de marzo que se declaró una emergencia sanitaria en el país, y al Ejecutivo le tomó 20 días establecer la primera sesión del Consejo de Salubridad General después del primer contagio detectado en México.
 
Aún bajo emergencia sanitaria, el gobierno se rehusó a otorgar ingresos a las personas para quedarse en casa, con lo que resultó imposible que millones de personas pudieran observar distanciamiento social, no se aplicaron exenciones fiscales ni garantías gubernamentales para respaldar créditos a empresas, y tampoco se dieron recursos para la investigación y el desarrollo de vacunas, aunado a que muchas medidas sanitarias fueron improvisadas y estuvieron mal diseñadas, al no contar con un sustento presupuestal, un marco legal adecuado, ni las estrategias necesarias para una coordinación efectiva entre autoridades federales y los gobiernos estatales.
 
La primera víctima de la tardía e ineficiente respuesta de las autoridades ha sido el personal sanitario. Al 16 de junio, la Secretaría de Salud (SS) informó que 32,388 de los 154,863 contagios eran de personal médico y sanitario (21%). Las defunciones de médicos y personal sanitario es 2.6% del total de muertes en México, más del doble que Brasil, el triple que Perú y cinco veces más que en China o el Reino Unido.
 
El informe también expone que la reacción del gobierno para combatir la recesión económica relacionada con la pandemia fue tardía, pues apenas se empezaron a dar los créditos y los pequeños apoyos hasta abril, y para el 15 de mayo, se habían entregado sólo 191,98149 de los tres millones prometidos. Esta era la medida diseñada para que el sector informal se quedara en casa, pero el apoyo de créditos a la palabra solo alcanzaría, de otorgarse los tres millones ofrecidos por el Presidente, a un máximo de 30% del sector informal de la economía.
 
Entre los escenarios que se plantean como consecuencias de la pandemia de la COVID-19 y la respuesta tardía de las autoridades mexicanas, Signos Vitales identifica el impacto sanitario, el económico y el social.
 
Sobre el escenario sanitario, el informe revela que la respuesta de México ante la pandemia fue lenta, tibia y basada en argumentos que no se ajustaban con la realidad que se estaba viviendo en el mundo y en el país. Por ejemplo, la estrategia del gobierno federal de monitorear la pandemia a través de muestreo limitado y no representativo, permitió el contagio de rebaño dado que la tasa de letalidad de la enfermedad era muy baja. Además, sólo se han hecho 4.9 mil pruebas por millón de habitantes, mientras en otros países la tasa es de 110 a 140 mil por millón; de aquí que el número de casos en México ha quedado sub-reportado, así como sucede con el registro del número de fallecimientos.
 
En lo económico, se pronostica que el PIB caerá más de 8% en 2020 y tendrá una recuperación muy lenta: En mayo dejaron de tener ingresos 12 millones de personas, habrá 4.3 millones más de jóvenes que no estudian ni trabajan, 12.2 millones de miembros de la clase media caerán en pobreza, y para fines de 2020 habrá cerca de 95 millones de personas en pobreza, y más carencia alimentaria. “El plan del gobierno para paliar la crisis económica y de empleo fue tímida, tardía e insuficiente”, afirmó Enrique Cárdenas, Presidente del Comité Ejecutivo de Signos Vitales, “ante la falta de apoyo gubernamental, la ocupación y el empleo se han colapsado, sobre todo los empleos informales y de bajos salarios”.
 
En el escenario social, se expone que las mujeres y los niños son quienes cargan el mayor peso de la crisis. La violencia de género ha aumentado más de 27%, se ha agudizado la brecha digital y la pandemia está teniendo graves consecuencias en el aprendizaje a distancia de 80% de los niños y adolescentes.
 
Ante la dimensión de la tragedia en México, ocasionada por la pandemia de la COVID-19 y la tardía e ineficiente respuesta del gobierno, Signos Vitales resalta una serie de alertas que requieren atención inmediata en el país para enfrentar la crisis sanitaria, económica y social:
  • Intento del poder presidencial discrecional para ejercer el presupuesto federal.
  • Tensión entre el presidente y un grupo de gobernadores por el Pacto Fiscal. Los diez estados que más contribuyeron a la federación (87% del total), recibieron 54% de las participaciones y 42% de las aportaciones.
  • Estrategia de seguridad pública, basada en su militarización, con pocos resultados tangibles. En los primeros 16 meses del actual gobierno se han registrado 69 mil 554 homicidios, más del doble de los registrados durante los primeros 16 meses del gobierno de Enrique Peña Nieto cuando se reportaron 30 mil 85.
  • Agresiones desde el poder a periodistas y medios de comunicación, así como aumento de asesinatos de periodistas que amenazan la libertad de expresión. Artículo 19 contabilizó 609 agresiones contra periodistas en 2019.
  • Extinción de fideicomisos públicos para allegarse fondos de uso discrecional, sin intervención del Congreso, que incrementa incertidumbre por potencial incumplimiento de contratos y obligaciones.
  • Limitantes y sesgo electoral del “Censo de Bienestar”, usado para seleccionar a los beneficiarios de los programas sociales, levantado por la estructura electoral de Morena.
  • En educación, los insumos perdidos por la desaparición del INEE y la prueba PLANEA; pobre asignación presupuestal de 6% del PIB; abandono escolar en la EMS superará el 16% por aumento de pobreza; reducción presupuestal de 74% para capacitación de docentes, y ningún presupuesto para Inclusión Digital.
  • El flujo migratorio proveniente de Centroamérica es una crisis humanitaria. Presión de Estados Unidos para implementar mecanismos de contención que reduzcan drásticamente el flujo y eviten que centroamericanos lleguen a la frontera norte modificó nuestra política migratoria, con implicaciones en derechos humanos y crisis social. Se desplegaron 10 mil elementos de la Guardia Nacional para patrullar la frontera sur y a 15 mil más para la frontera norte.
  • El costo de apuntalar a PEMEX. El aumento de refinación de petrolíferos está generando externalidades negativas en materia ambiental y de salud. El uso de combustóleo por la CFE incrementó 43.4% la producción de partículas PM2.5, las más dañinas dado que penetran el sistema respiratorio, entre febrero y junio de 2020 en varias entidades federativas. La presencia de dichas partículas incrementa la tasa de mortalidad por COVID-19 en 8%.
  • Crisis de empleo por la pandemia y el perfil de afectados: miembros de bajos ingresos del sector informal, asalariados de ingresos bajos, estados dependientes de turismo y otros servicios, empresas pequeñas y medianas.        
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Recordaron que para enfrentar todos los retos que se presentan en la actualidad para México, es necesario que su población y su gobierno actúen de manera informada, y que, por ello, la democratización de la información es la piedra angular del esfuerzo presentado en éste y todos los informes de Signos Vitales.
 
 
 
 

    

 

 

LA TRIBUNA ESTADO DE MÉXICO